Este tipo de cuadros no necesitan marco y son muy originales por sus dimensiones.
Son magníficos en vertical para esquinazos, en pasillos o rinconcitos de la casa donde no cabe un cuadro ancho pero hay espacio de largo.
En cambio este tipo de cuadros rectangulares también pueden pintarse en horizontal lo que le da mucho juego para hacer cabeceros de cama, para ponerlo encima del sofá, o para espacíos en los que no tienes mucho espacio de alto pero si de ancho.
Los hay más grandes o más pequeños y se pueden pintar:
En lienzo : se pinta el cuadro por los laterales ya que tiene grosor y por ello no se le pone marco
En madera: con una capa de geso se pinta perfectamente encima de la madera, también se pintan los bordes aunque estos son más finos, y no lleva marco.
Aquí tienen una muestra de un cuadro alargado vertical, pintado sobre madera.